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Al calor del Románico

En los meses de verano aumenta el turismo internacional en autocaravana, mientras que baja la media de edad de los visitantes que llegan a la capital

La Catedral, el Castillo o las Aceñas de Olivares. Estos son algunos de los monumentos más reclamados por los turistas que acuden este verano a la capital, quienes también aprovechan su período vacacional para visitar los municipios más cercanos e incluso Portugal, debido a su cercanía. “Les gusta ver la ciudad y el resto de la provincia si duermen aquí y se quedan varios días”, apunta Estrella Torrecilla, directora de la Oficina Municipal de Turismo del Ayuntamiento de Zamora. De esta forma, la capital y los alrededores ganan visitantes durante esta estación. Así pueden confirmarlo quienes pasean por esta durante los días festivos o cualquier fin de semana estival, cuando turistas y zamoranos o residentes en municipios de la provincia, en familia o con amigos y al calor del Románico, disfrutan de su descanso en los parques y lugares céntricos.

Como novedad en cuanto al tipo de personas que escogen Zamora como destino, este año ha disminuido la media de edad de estas, debido a que cada vez es más habitual la llegada de pequeños grupos familiares que viajan con niños. En gran medida, estos optan por dormir en la ciudad durante varias jornadas que aprovechan para viajar por toda la provincia y conocerla casi en su totalidad.

Estadísticamente, según apunta Torrecilla, el mes de julio de este año ha mantenido aproximadamente el mismo número de visitantes que el anterior, a pesar de que el tiempo no acompaña lo suficiente. Sin embargo, en junio la capital incrementó notablemente la cantidad de turistas con respecto al año pasado, cuando dicho mes no cumplió las expectativas deseadas. De cara a agosto, como sucede normalmente, se espera triplicar el número de personas que eligen la ciudad como destino vacacional. También septiembre es una importante etapa en lo que respecta al turismo en Zamora.

Los lugares de procedencia de los viajeros son muy diversos. Cabe destacar que ha aumentado el turismo internacional en autocaravanas, siendo sobre todo franceses, holandeses y belgas los visitantes de otros países, quienes duermen en el vehículo, pero “es un turismo muy importante porque dejan dinero al consumir y comprar productos locales”, señala Torrecilla. “Eligen la caravana como opción porque les gusta, y la gente se va muy contenta, es una experiencia muy positiva”, añade. Además, hay una importante presencia de portugueses, aunque estos no suelen venir muchos días. A pesar de ello, la mayoría de turistas procede del ámbito nacional, en gran medida de la Comunidad de Madrid, Andalucía, la Comunidad Valenciana y el País Vasco.

Teniendo en cuenta esta situación, los monumentos de la capital zamorana se adaptan a la etapa estival, modificando sus horarios de tal forma que puedan recibir a los visitantes en los momentos de mayor afluencia. Los lugares más reclamados por estos son la Catedral y las iglesias románicas, así como el Castillo. Pero también las Aceñas, los Pelambres y las zonas con vistas al río o pasos que permitan cruzarlo, como el Puente de Piedra. De la misma manera, los miradores son un importante foco de atracción turística. Todo ello sin olvidar los museos de la capital, a través de los cuales se presenta otra posibilidad de conocer la ciudad y su historia.

Por otro lado, el modernismo zamorano presente en calles como Santa Clara, llama también la atención de los visitantes, puesto que “no se conoce, pero está muy bien situado, es otro atractivo más”, comenta la directora de la Oficina Municipal de Turismo, quien reconoce la necesidad de explicar este tipo de arte de la capital zamorana al no ser tan conocido como el resto de monumentos.

Las opciones con las que cuentan los turistas que acuden a la ciudad no son pocas. Precisamente el pasado 18 de julio dieron comienzo las Rutas Nocturnas por el Duero, que se prolongarán hasta septiembre y que parten de la Puerta del Castillo para finalizar en la Plaza Mayor, pasando por las Aceñas o la playa de Los Pelambres y dando pie a poder observar importantes puntos de la capital en su apariencia nocturna.

Otra actividad que toma fuerza en verano es el tren turístico que recorre las calles más importantes de Zamora, aportando una especial panorámica de la misma en la que no falta la explicación de lo que representa cada lugar por donde pasa.

Estas, entre otras muchas opciones, complementan la oferta turística de la capital, que no deja indiferente a ninguno de los visitantes que la escogen como destino vacacional.

Fuente: La Opinión de Zamora

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